Tabaquismo y salud bucal

¡No tengo problemas con el tabaco, porque fumo pero no trago el humo!...

Este es el caso del fumador que se cree exento de riesgos porque retiene el humo del tabaco en la boca sin aspirarlo hacia el pulmón.

El humo del cigarrillo entra al organismo por la boca y sale por esta y por nariz. Esta circulación del humo es una microagresión continua que afecta los dientes, cavidad oral, faringe, laringe, senos paranasales y parte superior del esófago, además de bronquios y pulmones.

Generalmente el humo es inhalado a los pulmones donde se absorbe gran parte de la nicotina. Y también se absorbe, en menor medida, a través de la mucosa bucal, plexos sublinguales ( 4 a 40 % ) y de la piel, siendo en este caso la absorción variable y dependiente de varios factores, como son la temperatura y el pH cutáneos, el grado de humedad y de higiene personal, etc.

Tipos de fumador

La mayoría de los fumadores aspiran el humo del cigarrillo desde la boca y por vías respiratorias, hacia los alvéolos pulmonares, donde la nicotina pasa a la sangre y es llevada a todo el organismo.

Algunos fumadores no inhalan el humo del tabaco y lo retienen en la boca para apreciar su sabor y para sentirse más seguros de evitar posibles lesiones pulmonares. Pero el humo guardado alrededor de la lengua produce su daño localizado, con la aparición de leucoplasias premalignas.

Los fumadores de pipa, si bien aspiran menos humo por las características y el trabajo que requiere mantenerla encendida, sufren el traumatismo del peso de la pipa sobre el labio inferior, lo cual añadido al contacto del humo del tabaco sobre esa zona, predisponen a las lesiones y al cáncer de labio.

Los puros y las pipas a menudo se consideran como la manera menos dañina de fumar tabaco, pero aunque no inhalen el humo, los fumadores de puros y pipas tienen un riesgo elevado de desarrollar cáncer en la cavidad oral. Los puros demoran más en consumirse y contienen más tabaco que los cigarrillos, lo que aumenta la exposición al humo de segunda mano.

Se agregan los que fuman al revés o "fumadores invertidos", comunes en países de América Central, Venezuela, Colombia y la India, donde algunos fuman al revés, es decir con la brasa del cigarrillo adentro de la boca, lo cual aumenta las lesiones por la alta temperatura, produciendo queratosis del paladar, con mayores posibilidades de transformación maligna.

Problemas causados en la boca por el tabaquismo
  • Manchas en los dientes
  • Caries
  • Disminución de las sensaciones del gusto y del olfato
  • Halitosis (mal aliento)
  • Enfermedad Periodontal
  • Palatinitis nicotínica
  • Leucoplasia
  • Cáncer de la cavidad oral
  • Cáncer de labio
  • Manchas en los dientes

En los fumadores los dientes tienden a mancharse gradualmente por la acción de la nicotina y el alquitrán. El humo de los cigarrillos contiene sustancias químicas que se adhieren fuertemente a las superficies dentales. El consumo regular de tabaco induce a modificaciones significativas en la mucosa oral. Estas consisten en la aparición de coloraciones y de lesiones diversas, pudiendo llegar a los carcinomas orales.
El tabaco sobre los dientes produce coloración superficial (pardo amarronado) y favorece la aparición de sarro dental.

Manchas por tabaco -Behar & Terry
Las piezas dentales son marcadas, pues los productos del alquitrán, que hay en el humo, se disuelven en la saliva y penetran dentro del diente, atravesando el esmalte, llegando incluso hasta la dentina, donde se difunde la mancha. Su color puede variar desde el amarillo oscuro hasta el negro, según el tipo y cantidad de tabaco fumado.
Con el tiempo las encías se empiezan a retraer, dejando expuesta la raíz del diente. Dicha retracción ocasiona la formación de un espacio entre la superficie del diente y la encía, en el que se acumulan bacterias y residuos de comida que dan lugar a la gingivitis

Caries

El tabaquismo aumenta el riesgo de caries en el adulto pues al favorecer alteraciones en el tejido de soporte del diente ocasiona migración gingival y con ello la exposición de los cuellos dentarios, incrementándose el riesgo de formación de caries radiculares. Por otra parte, el tabaquismo tiende a disminuir el flujo salival

El humo del cigarrillo provoca caries en niños expuestos en un ambiente de tabaquismo. Y se demuestra por las altas concentraciones sanguíneas de cotinina que desarrollan, que es un producto intermedio de la nicotina, tendiendo a sufrir más caries en sus piezas temporales, o dientes primarios; duplicando el riesgo de un niño de padecer caries.

Halitosis (mal aliento)
 
El fumar es una adicción que interviene en el mal aliento y algunos creen que fumando pueden esconder su halitosis, haciendo mucho más notable su problema. Es frecuente en fumadores por las modificaciones en la cantidad y calidad de la saliva sobre la flora microbiana bucal. Y se acentúa con la enfermedad periodontal.

Enfermedad Periodontal

La enfermedad periodontal es una enfermedad crónica y progresiva que ocasiona la pérdida de los dientes. Se caracteriza por una inflamación de la encía que destruye el soporte circundante de los dientes hasta caerse.

Dependiendo de su grado de afectación se denomina gingivitis, cuando el proceso inflamatorio solamente afecta al periodonto superficial ( la encía ) y no están afectados los tejidos que sujetan el diente. Cuando el proceso inflamatorio afecta a los tejidos periodontales profundos, se produce destrucción del hueso y ligamento que soportan y sujetan los dientes. Este grado de afectación se conoce como periodontitis.

La placa dental y el sarro son los principales detonantes de las enfermedades periodontales crónicas. La encía recibe menos sangre y oxígeno, al mismo tiempo que disminuyen los mecanismos de defensa frente a las bacterias de la placa bacteriana, que se vuelven más agresivas y destruyen de manera más activa los tejidos que sostienen los dientes.
Los primeros signos y síntomas que aparecen en las fases más tempranas de la gingivitis son:

- Enrojecimiento e hinchazón de la encía, sangrado de las encías al cepillarse los dientes o de un modo espontáneo.

Cuando la enfermedad periodontal ha evolucionado a periodontitis, suelen aparecer otros síntomas tales como:
  • Retracción de las encías, sensación de dientes más largos.
  • Movilidad de los dientes.
  • Separación de los dientes.
  • Aumento de la sensibilidad dentaria, sobre todo al frío.Sensación de quemazón y dolor de encías.
  • Mal aliento.
  • Aparición de abscesos y flemones en la encía.

Se trata de enfermedades de causa infecciosa bacteriana. Se debe a unas bacterias que habitan en la boca, alrededor de los dientes, y que si no se eliminan correctamente, ganan acceso al espacio entre el diente y la encía y pueden colonizar este espacio creciendo en número y provocando la reacción inflamatoria y destructiva que define a estas enfermedades.

Las bacterias por si mismas no son capaces de provocar las consecuencias de estas enfermedades, sino que necesitan de un individuo susceptible ( predisposición genética ) y un medio ambiente adecuado ( factores como tabaco y stress son factores de riesgo muy importantes en la colonización de estas bacterias ).
Los estudios sobre población indican que los fumadores, y especialmente de grandes cantidades, tienen una clara tendencia a la enfermedad periodontal.

Esto se explica por el efecto local de los productos derivados de la combustión del tabaco y el efecto general desencadenado por los productos tóxicos del tabaco sobre el organismo. La encía recibe un menor aporte sanguíneo y de oxígeno a la vez que disminuyen sus mecanismos defensivos contra las bacterias de la placa bacteriana. Esto justifica que estas bacterias dañinas produzcan una mayor destrucción del conjunto de elementos de sujeción del diente.
Los factores de higiene oral eran considerados como responsables directos de la incidencia y de la gravedad de las enfermedades periodontales en los fumadores. Actualmente se ha comprobado que el tabaquismo es un factor independiente y directo que acelera la pérdida ósea alrededor de los dientes por cuatro mecanismos:

  • La nicotina produce una vasoconstricción de la microcirculación gingival. Y como consecuencia se reduce el aporte de oxígeno, de células y de sustancias quimiotácticas en relación con la respuesta inflamatoria gingival.
  • El humo del tabaco provoca una disminución de la inmunidad celular y humoral, en particular de la actividad quimiotáctica y fagocitaria de los leucocitos.
  • El humo del tabaco debilita el potencial de óxido reducción del ecosistema bucal favoreciendo la proliferación de las bacterias de la placa bacteriana.
  • La nicotina es el origen de problemas en el metabolismo de la síntesis del colágeno, de la secreción proteica y de la reproducción de los fibroblastos. 

También el tabaquismo posee una acción sobre la salivación, la cual se ve aumentada, favoreciendo la mineralización de la placa bacteriana y por ende la formación de sarro.
Los adolescentes fumadores están expuestos a un riesgo tres veces superior a lo normal de desarrollar una enfermedad periodontal al alcanzar la edad adulta.

Palatinitis nicotínica

Es una estomatitis nicotínica o paladar de fumador. La lesión es una mancha blanca en el paladar blando y parte posterior de paladar duro, con pequeños puntos rojos que corresponden a la salida de los ductos de las glándulas menores palatinas. Principalmente se observa en fumadores de pipa por los alquitranes y el calor del humo. Inicialmente la lesión es rojiza para hacerse grisácea-blanquecina. Esta lesión puede ser reversible, una vez que se suprime el tabaco. En los fumadores invertidos, que fuman al revés, las lesiones causadas tienen grandes posibilidades de transformación maligna.

Leucoplasias

La leucoplasia oral es una lesión predominantemente blanca de la mucosa oral que no puede ser caracterizada como otra lesión definible y que se puede transformar en cáncer (OMS 1994)..Placa o mancha blanquecina que no se desprende al raspado y que no puede ser confundida ni clínica, ni histopalógicamente con otra enfermedad.
De acuerdo a su origen la leucoplasia puede ser clasificada en:

Asociada al consumo de tabaco
Idiopática
 
Manifestaciones clínicas

1) Afecta a ambos sexos con predominio en el sexo masculino.
2) Aparece en la 5ta y 6ta década de la vida.
3) Mancha de color blanco, blanco grisáceo o blanco amarillenta.
4) Bordes bien delimitados o poco precisos.
5) Superficie lisa, agrietada o rugosa.
6) Tienden a situarse profundamente en superficies epiteliales.
7) Aparece en cualquier zona de la mucosa bucal, en la mucosa del carrillo o comisura, en el suelo de la boca, encía, lengua etc. Las producidas por tabaquismo se presentan principalmente como leucoplasias retrocomisurales y, en los casos de fumadores que no inhalan el humo pero lo retienen en la boca, la leucoplasia suele aparecer bajo la lengua.

Su importancia radica en que es una lesión premaligna que puede pasar a un cáncer de la cavidad oral.

Cáncer de la cavidad oral

Los sitios con mayor incidencia de cáncer oral son: lengua, piso de boca, labio y glándulas salivales, siendo el piso de la boca es uno de los sitios más afectados por el hábito tabáquico. El riesgo de padecer un cáncer de cavidad oral en un fumador es 6 veces superior al de un no fumador.

Este cáncer es uno de los padecimientos más agresivos por los índices de mortalidad que produce, así como por las secuelas del tratamiento. Esto implica que el diseño de las estrategias preventivas es una necesidad urgente, las cuales deberán ser desarrolladas por un grupo multidisciplinario interesado en las diferentes áreas de la patología bucal.

Evitar ciertos hábitos y dedicar una especial atención a algunos factores ayudan a prevenir el cáncer oral. Esta es la lista de factores irritativos que es necesario vigilar.
  • Consumo de tabaco y alcohol.
  • Falta de higiene.
  • Prótesis o piezas dentales que rozan o presionan excesivamente la mucosa.
  • Fuentes de calor localizadas y constantes como al comida muy caliente, fumar en pipa, tener un cigarrillo en los labios durante mucho tiempo, etc.
  • Mantener una dieta pobre en pescado o en vitaminas A, C y E.
  • Exponerse excesivamente a las radiaciones solares. 

Síntomas de alerta que para detectar es conveniente, además de realizar visitas periódicas al dentista, un autoexamen mensual.

  • Hemorragias abundantes en la boca.
  • Una dureza o tumoración en la zona de la boca o en el cuello, aunque sea de pequeño tamaño.
  • Aparición de manchas blancas o rojas.
  • Una llaga o úlcera en la boca durante más de 15 días.
  • Retraso en la cicatrización después de una extracción.
  • Molestias al tragar, masticar o hablar.
  • Dolores o sequedad excesiva en la boca sin una explicación aparente 

Las estadísticas han demostrado que un grupo de riesgo importante es el de los hombres de más de 40 años, sobre todo si son consumidores habituales de tabaco o alcohol.
El consumo de tabaco es un factor de riesgo importante para el cáncer oral y otros tipos de cáncer. Todos los productos del tabaco, incluyendo los cigarrillos, los puros, el tabaco de pipa, el tabaco de mascar y el rapé, contienen productos tóxicos, carcinógenos y nicotina.

Los puros y las pipas a menudo se consideran como la manera menos dañina de fumar tabaco. Sin embargo, aunque no inhalen el humo, los fumadores de puros y pipas tienen un riesgo elevado de desarrollar cáncer en la cavidad oral. Los fumadores de pipas también tienen el riesgo elevado de padecer de cáncer del labio en las zonas donde descansa la pipa. Además, los puros demoran más en consumirse y contienen más tabaco que los cigarrillos, lo que aumenta la exposición al humo de segunda mano.

Aunque se consideran menos perjudiciales para la salud, los puros suponen el mismo riesgo que los cigarrillos para el cáncer de la boca, o incluso más. Aunque muchos fumadores de puros no inhalan el humo, el riesgo para el cáncer de la boca, garganta y esófago es el mismo que en los fumadores de cigarrillos.

Comparados con los no fumadores, los fumadores de cigarros que inhalan el humo tienen 27 veces más probabilidades de desarrollar cáncer de la boca, 15 veces más probabilidades de desarrollar cáncer de esófago y 53 veces más probabilidades de desarrollar cáncer de laringe.

Los fumadores de puros que fuman, inhalando el humo, cinco cigarros al día tienen el mismo riesgo de desarrollar cáncer de pulmón que los fumadores de cigarrillos que fuman un paquete al día.

El tabaco es responsable de:

  • 50 % de cáncer en cavidad oral
  • 70% de cáncer en laringe
  • 50% de cáncer en esófago

Además del efecto nocivo originado por los diversos componentes del tabaco, la aparición de procesos malignos, sobre todo en la lengua y el labio, está influido por el efecto traumático que supone el continuo roce del cigarrillo, puro o pipa en estas zonas.

Labio leporino

El labio leporino y el paladar fisurado son dos de los defectos congénitos más comunes que existen y afectan a uno de cada 1.000 niños recién nacidos. Se ha comprobado que las mujeres que fuman durante el embarazo tienen hasta un 70% más de probabilidades de tener un bebé con uno de estos dos defectos en comparación con las mujeres que no fuman. Y el riesgo de ambas malformaciones aumenta si se eleva el número de cigarros que fuma la madre, llegando hasta el 70% cuando el consumo es de 21 cigarros al día, pero incluso cuando la madre fuma entre uno y 10 cigarros diarios el riesgo de labio leporino y paladar fisurado en el recién nacido es de más del 30%

Prevención

De acuerdo al informe sobre Salud Oral del Cirujano General de los Estados unidos, se debe tener en cuenta al Tabaquismo para la Prevención de enfermedades de la cavidad oral:

Las enfermedades y trastornos orales de por sí afectan la salud y el bienestar de las personas durante toda la vida. La carga que representan las enfermedades orales es grande, y puede ser especialmente pesada para los grupos de población más vulnerables. Esta carga incluye principalmente los cánceres orales que ocurren en edades más avanzadas. Muchos de estas afecciones y sus tratamientos pueden minar la autoimagen y la autoestima, dificultar la interacción social normal, y conducir a la depresión y estrés crónicos, así como causar grandes costos económicos. Estas afecciones y tratamientos también pueden interferir con funciones vitales tales como respirar, comer, tragar y hablar, y con actividades de la vida diaria tales como el trabajo, la escuela y la interacción familiar.

Existen medidas seguras y efectivas para prevenir las enfermedades dentales más comunes, como las enfermedades periodontales.

Los hábitos de vida que afectan la salud general, tales como el uso del tabaco, el consumo excesivo de alcohol, y la mala alimentación afectan también la salud oral . Estos hábitos individuales están relacionados con el aumento de riesgo respecto a cánceres orales y faríngeos y enfermedades periodontales entre otros problemas de salud oral. Existen oportunidades de mejorar el conocimiento y las prácticas del público sobre la prevención de las enfermedades y la promoción de la salud oral, mediante programas dentro de la comunidad y en los centros de servicios de salud. Todos los prestadores de atención sanitaria pueden jugar un importante papel en la promoción de estilos de vida saludables, mediante la incorporación de programas contra el uso del tabaco, asesoramiento sobre dieta, y otros esfuerzos de promoción de la salud unidos a la práctica profesional.

En Canadá el Ministerio Federal de la Salud ha decidido que, desde este año 2001, las etiquetas de cigarrillos llevarán impresas imágenes (images-chocs) ilustrando los estragos del tabaco. Para esto se han preparado 16 fotos en color que cubrirán el 50% de la etiqueta y además Santé Canada utilizará el interior del paquete para indicaciones sanitarias y consejos para dejar de fumar. (Imagen cortesía de Santé Canada dice que "El cigarrillo causa enfermedades de la boca")
Conclusiones

El tabaco afecta seriamente la integridad de la boca y la estética del rostro, por la magnitud de las lesiones que puede producir en zonas visibles.

La cavidad bucal es la que tiene el primer contacto con el tabaco y sufre su acción directa irritante por los componentes tóxicos del humo y la acción carcinogénica de los alquitranes, benzopirenos y nitrosaminas. Se producen lesiones a corto plazo, mediano y largo plazo. Se puede decir que el tabaco sobre la boca realiza una planificación de los daños, que se programan en el tiempo:

A corto plazo trastornos como disminución del gusto y del olfato, halitosis y caries.
A mediano plazo se presentan manchas en los dientes, enfermedad periodontal, estomatitis nicotínica y leucoplasias.
A más largo plazo se presenta el cáncer de la boca y de labio.
Las alteraciones bucales ocasionadas por el tabaco comienzan a desarrollarse partir del consumo de la primera etiqueta de cigarros, lo que justifica vigilar la cavidad bucal en forma permanente durante el uso de tabaco aun después de haberlo dejado.

En la boca el tabaco actúa con agresividad puesto que suma el calor de la combustión y los elementos tóxicos que contiene el humo, como nicotina, benzopirenos, alquitranes y radicales libres; produciendo leucoplasias que pueden derivar a carcinomas y llevar a la muerte en pocos meses o dejar graves deformaciones en mandíbula y cara como secuela del tratamiento.

ESTE ARTICULO FUE INTEGRAMENTE EXTRAIDO DE TABAQUISMO.FREEHOSTING.NET
¡Excelente pagina a todo lo referido con el tabaco y la salud!

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